
Tras meses de sequía, la región de Emilia-Romaña, en el norte de Italia, sufrió precipitaciones extremas en mayo de 2023. La cantidad de lluvia que normalmente cae a lo largo de siete meses cayó en sólo dos semanas. En algunas localidades, casi la mitad de las precipitaciones anuales cayeron en sólo 36 horas, lo que provocó el desbordamiento de 23 ríos, 400 corrimientos de tierra e inundaciones en 43 ciudades y pueblos, entre ellos Bolonia, Cesena, Forlì, Faenza, Rávena y Rímini.
Los daños generalizados en las infraestructuras, las carreteras inundadas y los cortes de electricidad dificultaron enormemente las operaciones de rescate. Para ayudar a los bomberos locales, las unidades de protección civil de Bélgica y Eslovaquia desplegaron cuatro módulos Hytrans FloodModules, con una capacidad combinada de 200.000 litros por minuto.
La movilidad y la flexibilidad son la clave
Los sistemas de bombeo de gran volumen desempeñaron un papel fundamental en la reducción del nivel del agua tanto en zonas urbanas como rurales. Su movilidad y rápida instalación permitieron a los equipos de emergencia actuar con eficacia, incluso en zonas de difícil acceso.


