
En Dalian, ciudad portuaria del noreste de China, dos oleoductos explotaron y ardieron durante más de 15 horas. Las explosiones causaron graves daños en varias estructuras de la zona de Dalian y afectaron a otros 5 depósitos. Miles de litros de petróleo se vertieron en el puerto cercano y en el Mar Amarillo. Según las primeras estimaciones, el vertido fue de unas 1.500 toneladas (400.000 galones) y cubrió una superficie de al menos 430 kilómetros cuadrados. Se cerraron las playas y las instalaciones portuarias y los pescadores locales trabajaron duro para contener y limpiar el vertido de petróleo.


Un mar contaminado como fuente primaria de agua
Debido a la intensidad del incendio y al riesgo de que se produjeran más explosiones, el fuego se contuvo desde cuatro lados distintos. Como parte de la respuesta de emergencia, se desplegaron bombas sumergibles Hytrans directamente en el Mar Amarillo, donde se había formado una gruesa capa de petróleo en la superficie. A pesar de las duras condiciones y de la fuerte contaminación, las bombas siguieron funcionando con fiabilidad y suministraron el agua necesaria para los botes de espuma. Las HydroSubs funcionaron 107 horas seguidas, bombeando unos 7 millones de litros de agua.
Se movilizaron un total de 300 vehículos de bomberos y 3.000 efectivos de emergencia para controlar el incendio.


