
En agosto de 1999, un devastador terremoto sacudió la región turca de Izmit y provocó un incendio a gran escala en un depósito de la refinería de petróleo de Tüpraş, una de las instalaciones industriales más importantes del país. El incendio comenzó cuando un líquido inflamable (nafta) se filtró de un tanque dañado y se incendió. Debido al terremoto se rompieron muchas tuberías de agua, lo que hizo casi imposible combatir el incendio con el equipo local.
Apoyo internacional
Ante la escalada de la catástrofe industrial, Turquía solicitó apoyo internacional y ordenó evacuaciones generalizadas en un radio de 5 kilómetros (3,1 millas) alrededor de la refinería. Entre los primeros en responder se encontraban unidades especializadas de extinción de incendios de Alemania, incluidos equipos del Cuerpo de Bomberos de Fráncfort y de Erdöl Raffinerie Emsland, equipados con sistemas móviles de transporte de agua Hytrans.



Agua de mar utilizada como agua de refrigeración
Los sistemas Hytrans marcaron una diferencia crucial. Bombeaban grandes cantidades de agua (de mar) a grandes distancias, sorteando la infraestructura averiada para suministrar suficiente agua de refrigeración. Esto ayudó a los equipos de tierra y a los aviones de extinción de incendios a continuar sus esfuerzos con agua y espuma.
A pesar de la destrucción de al menos 17 tanques de almacenamiento y complejos sistemas de tuberías, el incendio se declaró controlado tras cinco días de intensos esfuerzos conjuntos.
Este caso demuestra que las soluciones Hytrans no sólo están diseñadas para entornos extremos, como el incendio de este depósito, sino que pueden desplegarse rápidamente en el marco de la coordinación internacional de emergencias.


